
Un hombre de origen Chino de 50 años, cuya identidad no se reveló por privacidad, por poco muere al tener en sus órganos intestinales una Anguila, según el, para curar el estreñimiento crónico que padecía.
Recordemos que la sangre de la anguila posee un proteína llamada hemoitiotoxina que actúa de hemolítico al entrar en contacto con la sangre de un animal o humana, rompiendo la membrana de los glóbulos rojos, que liberan hemoglobina y sus consecuencias son: parálisis motora y sensorial, bloqueo de la respiración y en casos extremos, como lo que casi le sucede, la muerte.
Esta proteína es termolábil y se neutraliza fácilmente con el calor. Solo perjudica a la salud cuando entra en contacto con la sangre a través de una herida pero en este caso tuvo mucho más que eso, ya que estaba en contacto directo con algo más que sangre, pues se encontraba en las entrañas de los órganos vitales del hombre.
Tras padecer terribles dolores abdominales, el señor fue ingresado al Hospital Huangjiang, en Dongguan (China), donde tuvo que ser intervenido de urgencias debido a que los dolores se intensificaban más.
- Uno de los especialistas que atendió a la víctima comentó, que sospechaban que había un objeto extraño en su cavidad abdominal y le realizaron una tomografía computarizada, pero aún así no podían saber de donde venía o que era.

Fue allí que le preguntaron al paciente si había ingerido algo, a lo que este confesó había introducido en su recto al pez anguila, pensando que este se comería sus eces y le pondría fin al fuerte estreñimiento que padecía, para luego poder evacuar sin ningún problema al especimen.
Los médicos anunciaron que al introducir el anguila por el ano, hizo su recorrido por el recto, el colon, atravesando los intestinos y acabo atrapado en el abdomen antes de morir.

El pez que tiene forma de serpiente, media 40 centímetros de largo, y era del grosor de un pulgar adulto, comentó el cirujano.






