
Redacción: Lucía Gómez E.
No deja de ser sorprendente las cosas que han sucedido en medio de la pandemia en Colombia, en esta ocasión el caso de la familia Cantillo Ayala, que sepultó a la matrona de la familia, la señora María Magdalena Ayala de 75 años, pero 8 días después de su pérdida los llamaron para decirles que porque la habían abandonado si su ella seguía con vida.
La hija de la mujer, Sol María Cantillo, contó que es «horrible» por lo que están pasando desde el domingo 6 de junio cuando llevaron a doña Magdalena a urgencias por problemas cardiacos y segundo lo manifestado por el médico, sufrió ese mismo día complicaciones. Por lo que la trasladaron a el Paso La Luz – La Chinita, pero como su estado no era muy favorable, y necesitaba oxígeno; la arribaron en la madrugada del día siguiente, a el Camino Universitario Adelita de Char.
Asegura Sol que pidió información al vigilante y este le respondió que eso lo entregaba la doctora a las 3:00p.m y ella esperó. Cuando recibe el pronóstico de su mamá, le asegura la doctora que se encontraba bien. Así quedaron en que cualquier cosa le avisaran o le enviara algún recado con el guarda.
Cuando el día martes llega el informe, no es muy buena para los familiares, ya que había fallecido su progenitora a las 11:00am de ese mismo día. Aunque el informe decía que fue a las 9:55am. Pero en medio del dolor procedieron a hacer los procesos para su sepultura sin ponerle la lupa ese «pequeño error».
Pero la angustia prosiguió a los 8 días después cuando la llaman de Mutual Ser y le preguntan por el estado de la señora Ayala y si ya estaba en casa.
Esto fue sorprendente, no podían creer lo que escucharon pero aún así aclararon a la EPS que infortunadamente había fallecido.
Pero eso no fue todo, recibieron otra llamada pidiéndole presencia en el Camino Adela de Char y que nuevamente la misma pregunta que porqué habían dejado a su familiar abandonada.
Añade Sol que ante lo extraño e Insólito de la situación, no se quedó con la duda y se acercó a la clínica y allí le confirmaron que efectivamente había fallecido y que no se ilusionara.
Por supuesto la familia pide en estos momentos esclarecer la situación tan desfavorable que están viviendo, pidiendo a las autoridades que revisen el caso con una exhumación del cadáver ya que a raíz de esto les ha surgido incertidumbre y zozobra y que necesitan descartar para tener certeza de si es o no María Ayala, ya que por protocolos de bioseguridad no pudieron abrir el ataúd.






